Mireya García de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, dijo que “es una vergüenza y una conducta que se está haciendo permanente en los Tribunales de Justicia, en el sentido de dar condenas extremadamente bajas o beneficios. Esto significa que los violadores de derechos humanos quedan en absoluta libertad y no cumplen ni un solo día en la cárcel. La justicia debe ser completa y no puede ser a medias”. Según las dirigentes, esta resolución judicial es muy baja, comparada con el brutal asesinato de los cuatro jóvenes efectuados por la Caravana de la Muerte.

La Segunda Sala de la Corte Suprema condenó a seis años de presidio efectivo, sin beneficios, al general en retiro del Ejército Sergio Arellano Stark por el homicidio calificado de cuatro militantes del Partido Socialista en el denominado "episodio San Javier", una de las aristas de esta comitiva militar que se encargó de dar rapidez a procesos y ejecuciones a los opositores a la Dictadura Militar.

El abogado querellante del caso, Hugo Gutiérrez, destacó “que ha sido una larga espera de altibajos pero hoy, después de tantos años, recibimos una recompensa. La sentencia no es todo lo que uno espera pero al menos indica que la orden de asesinar la dio Arellano Stark y eso es el principio de las posteriores penas que tendrá que recibir por los otros episodios de la Caravana de la Muerte”.
En el episodio San Javier de la Caravana de la Muerte del 2 de octubre de 1973 fueron asesinados cuatro militantes del Partido Socialista quienes habían sido detenidos por Investigaciones de San Javier y llevados a la cárcel pública de la ciudad. Ellos eran Teófilo Arce Tolosa de 26 años, Mauricio González Norambuena de 20, quienes se desempeñaban en la Corporación de Reforma Agraria (CORA); José Sepúlveda Baeza de 22, quien era estudiante universitario, y Segundo Sandoval Gómez, de 19, quien cursaba la enseñanza media.
El oficial retirado Carlos Romero Muñoz tuvo la misma condena, mientras que José Parada Muñoz, Mario Cazenave Pontanilla y Julio Barrios Espinace, fueron sentenciados a cuatro años de cárcel con el beneficio de la libertad vigilada. Además, la Corte ordenó una indemnización de $80 millones a las querellantes.

“Una vergüenza”
Las agrupaciones de derechos humanos miran con ojos críticos esta resolución. Mireya García de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, dijo que “es una vergüenza y una conducta que se está haciendo permanente en los Tribunales de Justicia, en el sentido de dar condenas extremadamente bajas o beneficios. Esto significa que los violadores de derechos humanos quedan en absoluta libertad y no cumplen ni un solo día en la cárcel. La justicia debe ser completa y no puede ser a medias”.
En este sentido, Marta Godoy presidenta de Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, coincidió con que estos fallos “apuntan a la impunidad” porque son penas bajas. Además, en este contexto y ante el cumplimiento de 10 años de la detención de Augusto Pinochet en Londres, Godoy manifestó que “en esta fecha recordamos las movilizaciones de la gente y de las otras agrupaciones para que realmente se juzgara a Pinochet”. La dirigente adelantó que a finales de octubre se presentarán nuevas querellas por casos de ejecutados políticos.
Fuente: www.radio.uchile.cl/notas Informe de Diana Porras.

La Caravana de la muerte
En octubre de 1973, durante algunos días, una "delegación" militar recorrió varias ciudades en las provincias del norte y del sur de Chile, desplazándose en un helicóptero Puma. Armados para la guerra, la unidad militar secuestró y dio muerte a decenas de opositores políticos al golpe militar de septiembre de ese año, encabezado por el general Augusto Pinochet.
Muchas de las víctimas de lo que se ha llamado la "caravana de la muerte" se encontraban ya detenidas en las prisiones del entonces recién instalado régimen militar. Más de 3.000 opositores murieron o "desaparecieron" durante los años del gobierno militar. Varios de los encarcelados fueron obligados a salir de sus celdas y ejecutados sumariamente, muchas veces sin el permiso o el conocimiento de las autoridades militares locales. Por lo menos 72 personas fueron asesinadas y el trístemente célebre capítulo de la "caravana de la muerte" es todavía hoy uno de los más recordados cuando se habla de violación de los derechos humanos durante los años del gobierno militar en Chile.

Juicio de terror
Según los datos de las organizaciones pro-derechos humanos, fueron más de 3.000 los "desaparecidos" de la época de Pinochet. El siniestro Puma aterrizó en Cauquenes, La Serena, Copiapo, Antofagasta y Calama, en el norte, y al menos en otra ciudad del sur.
Oficialmente, la delegación militar tenía orden de "revisar los procedimientos a los que se debía someter a los prisioneros políticos en las regiones, para que sigan los estándares establecidos en Santiago". Según el abogado de Pinochet, Ricardo Rivadeneira, el ex mandatario chileno "nunca ordenó ninguna ejecución y, ni mucho menos, ningún secuestro".
Los opositores al general que lucharon para que se enfrentara a un juicio por las violaciones cometidas durante los años de su gobierno aseguran que Pinochet tuvo una clara responsabilidad en lo sucedido al enviar a estrechos colaboradores suyos en esa "delegación".

Arellano Stark recibe condena
Condenan a 6 años de prisión a ex agente de la dictadura de Pinochet
La Corte Suprema de Chile condenó este miércoles a seis años de prisión al general en retiro Sergio Arellano Stark por el homicidio de cuatro opositores a la dictadura de Augusto Pinochet en el marco del caso conocido como la 'Caravana de la Muerte'.

Agence France-Presse - 15.10.2008
El veredicto que muchos estaban esperando
La sentencia se emitió por el asesinato de Teófilo Arce, José Sepúlveda, Segundo Sandoval y Leopoldo González, quienes fueron asesinados en un recinto militar de la ciudad de Linares en el centro sur de Chile en octubre de 1973.
Arellano Stark es uno de los más conocidos violadores a los derechos humanos de los tiempos de la dictadura, por haber encabezado la 'Caravana de la Muerte', una comitiva militar que recorrió Chile en octubre de 1973, semanas después del golpe que instaló en el poder a Pinochet, fusilando en forma sumaria a decenas de prisioneros.
Pinochet, que murió en diciembre de 2006, fue sometido a juicio por ese caso pero fue liberado por la Corte Suprema, que afirmó que el ex dictador padecía una demencia moderada que le impedía defenderse.

La valentía, el compromiso y la excelencia profesional fueron las señas de identidad de la periodista chilena Patricia Verdugo, fallecida el 13 de enero de 2008.
Ella se convirtió en una figura emblemática del periodismo de investigación, y en un referente moral en la causa de los derechos humanos.

La mujer que investigó y miró a los ojos de los asesinos
Farire Zerán y José Miguel Varas
Durante 18 años le hizo el quite al río Mapocho. Podía mirar por horas el cerro San Cristóbal, pero no las turbias aguas, donde encontraron flotando a su padre, Sergio Verdugo, desaparecido en julio de 1976 por agentes de la Dirección de Inteligencia de Carabineros, a quienes tuvo la oportunidad de mirar a la cara y presenciar sus enjuiciamientos.
Patricia Verdugo estuvo amenazada de muerte, y tras el asesinato del padre publicó su íntima versión de la historia en 1999 con el título de "Bucarest 187". Hace ocho años, le preguntaron en una entrevista, dónde le gustaría vivir. "En Nueva York o en la Isla de Pascua, pero soy mapuche por estructura sicológica y Chile es mi tierra", contestó.
Verdugo, Premio Nacional de Periodismo 1997, y autora de "Los zarpazos del puma" (1985), que vendió más de 100 mil ejemplares en un año - y 30 mil volúmenes piratas-, dejó de existir, a los 61 años, a las 22:30 horas del domingo 13 de enero en el Hospital Clínico de la Universidad Católica producto del cáncer a la vesícula que padecía hace más de un año. Verdugo, quien decía que los periodistas son siquiatras sociales -porque "ayudan a superar los traumas del pueblo"-, también sufrió la muerte de dos hijos (uno, por infección postoperatoria y otro por muerte súbita).
Estudió periodismo en la Universidad Católica y desde 1969 trabajó en diversos medios, como las revistas Ercilla, Hoy, Análisis y APSI, y colaboró en TVN y en el diario La Segunda.
Tras el asesinato de su padre, la causa de los derechos humanos fue el gran tema que eligió para su labor periodística, trabajo que le significó recibir en 1993 el Premio María Moors Cabot, en Estados Unidos. "Los zarpazos del puma" fue prohibido por la dictadura, pero circuló de forma tan masiva, que llegó a convertirse en un emblema de la lucha a favor de los derechos humanos. En él, relata la matanza de 72 personas por integrantes de la llamada Caravana de la Muerte, comitiva militar que recorrió el país asesinando presos políticos entre octubre y noviembre de 1973.
Los datos expuestos en el libro fueron confirmados posteriormente durante la investigación judicial del caso, llevada a cabo por el juez Juan Guzmán, quien procesó a Augusto Pinochet por su responsabilidad en los crímenes denunciados.
Además, Verdugo publicó en la década del 80, "André de La Victoria", sobre el asesinato del cura francés André Jarland; "Quemados vivos", basado en la tragedia sufrida por Rodrigo Rojas de Negri y Carmen Gloria Quintana; "Operación Siglo XX", en colaboración con Carmen Hertz, y "Conversaciones con Nemesio Antúnez", diálogos que se realizaron durante los últimos cuatro meses de vida del pintor.

Bucarest y los dolores de Patricia
María Olivia Mönckeberg
Cuando la tarde del lunes 14 me llamó Rodrigo Orellana, editor de El Mostrador.cl, para pedirme una columna sobre Patricia Verdugo, simplemente le dije, “No, no soy capaz”. Pocas veces me había ocurrido algo así: quedar en blanco, sin palabras, ante un acontecimiento. Pero esto me sobrepasaba.
Sentarme a escribir sobre la amiga muerta era inabordable en ese momento. Sobre todo después de saber que los límites extremos del sufrimiento se las arreglaban, como en una tragedia griega, para rodear y envolver -una vez más- a su familia: Diego Marín su segundo hijo, quiso ir, junto a su novia Carla Ríos, a buscar ropa a su casa para quedarse en el Hospital Clínico de la Universidad Católica esa noche del domingo 13; pensaba acompañar a su madre agónica. En la rotonda Atenas, un accidente automovilístico puso un epílogo fatal a esta historia, superando lo que la imaginación podría crear. Carla murió en la Clínica Alemana, una hora antes que Patricia cerrara los ojos. Esta vez, ella no supo de ese último dolor.
Su familia y sus amigos habíamos tenido tiempo para preparar el ánimo -si es que eso se puede “preparar”- frente al inminente final de Patricia Verdugo Aguirre. Y como señalaron su hijo mayor Felipe Marín y el padre Percival Cowley en la misa de despedida, ella murió en paz.
Pese a la dura resistencia que opuso a su cáncer vesicular, era claro que no había recuperación posible. Sus “cartas redondas” -como ella las llamó- en las que nos daba cuenta detallada a través del mail de sus tratamientos y estados de ánimo hablan de ese temple que Patricia Verdugo siempre manifestó ante las diferentes circunstancias de una existencia sembrada de acontecimientos dramáticos.
Hace un mes, en la última de esas cartas a sus amigas y amigos, comunicaba que había estado “dos semanas fuera de circulación” ¡en la clínica! En realidad, había permanecido ese tiempo en estado de coma. Según ella, esa misma situación la había llevado a viajar por su vida y a darle las claves de por qué tenía ese cáncer. “Y eso puede ayudar a curarlo”, decía, sin abandonar la remota esperanza.
En verdad, si el cáncer tiene que ver con los dolores y angustias, con los infiernos de cada uno -como se viene sosteniendo-, ciertamente Patricia podría haber dado con esas claves. Desde sus tiempos de madre joven su vida estuvo marcada por el dolor, el que fue venciendo paso a paso, con una energía notable que le daba fuerzas para construir nuevas realidades. Una manifestación de rescilencia -como se dice hoy- pocas veces vista.
Un día de 1971, Edgardo su primer hijo, murió después de una operación. Tenía poco más de un año. Vinieron después otros dos niños, Felipe y Angela. En febrero de 1975, cuando trabajábamos en la revista Ercilla, la escena se repitió: la niñita -de apenas dos años- dejó de respirar. Muerte súbita fue el diagnóstico. Patricia no claudicó y, desafiando el natural temor, fue madre años más tarde de Diego, a fines de los ‘70 y de José Manuel, una década después en el fragor de los años ‘80.
En otra dimensión, en julio de 1976, sobrevino para ella un quiebre brutal. Una tarde de ese invierno su padre, Sergio Verdugo, no llegó a su casa, en la calle Bucarest, a unos pasos de Providencia. Constructor civil de profesión, trabajaba en la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales, donde presidía el sindicato de empleados de la hoy desaparecida entidad pública. Su cadáver fue encontrado en el río Mapocho.
Recuerdo con horror las conjeturas que se hacían y la impotencia frente a las versiones que trataban de hacernos creer: que se habría suicidado, que se habría ido con otra mujer, abandonando a la señora Carmen y sus hijos... Pocos creían que se trataba de un crimen político, en esos tiempos tenebrosos de dictadura y servicios de seguridad. “No, si es democratacristiano, si no tiene el perfil para ser asesinado”, escuché decir a más de alguien, por esos días en que la incredulidad sobre la barbarie implantada por Pinochet y sus secuaces era parte de nuestro entorno. Incluso en su propia familia, fracturada por el impacto del golpe militar, Patricia tuvo que encarar discusiones y desilusiones. Un tío y un hermano vestían uniforme del Ejército. Los horrores que ocurrieron a partir de ese septiembre del ‘73 y el compromiso de Patricia cada vez más profundo con la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la dictadura la alejaron de quienes defendían el régimen.
Su intuición, la confianza en su padre y la perseverancia a pesar de los pesares, fueron las guías que la llevaron a las pistas certeras, mientras aplicaba sus conocimientos y métodos de la gran periodista que fue. Sin embargo, para esclarecer los hechos tuvieron que pasar años y décadas de constante lucha y dolor. La obsesión no la abandonó hasta llegar a la verdad sobre el caso, tal como la relata en su libro Bucarest 187, publicado en 1999.
“Quiero invitarlos a leer esta historia de amor y de fe en la vida. Una historia que se entrelaza con la de mi país, conformando ese amasijo de alegrías y dolores, grandezas y miserias, lealtades y traiciones que todos llevamos dentro”. Es la invitación que la propia Patricia escribió para la contratapa de ese libro. Una obra -que no suele ser tan citada como Los Zarpazos, la Herida Abierta, o Quemados Vivos- que nos aproxima a Patricia Verdugo como ninguna otra.
Bucarest 187, quizá sin proponérselo y sin imaginar que su vida sería cortada prematuramente, fue un anticipo de Memorias inconclusas, donde la autora entrega esas marcas dolorosas. Las claves de su existencia. Y tal vez de la fuerza que desplegó a partir de ellas.
* María Olivia Mönckeberg es periodista, escritora y profesora de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. 17 enero 2008

PARA PATRICIA VERDUGO
Cierro los ojos y regresa el eco de tu risa, capaz de despertar a los muertos, contagiosa, que nacía desde abajo, subterránea, y subía en borbotones alegres en una cascada de agua fresca. Pero que nadie se llame a engaño porque bajo esa apariencia menuda y frágil, latía una guerrera, la más fiera y valiente que hayamos conocido nunca. Tu voz era suave, tu trato gentil pero cuando abrías la boca para afirmar, para preguntar, para denunciar, para aclarar y advertir había que ponerse el cinturón de seguridad porque sin pedir permiso ni previo aviso, se abría paso la samurai, empeñada en librar la batalla, todas las batallas, la tuya y la de los otros, hasta el final. Hasta la muerte, si era necesario.
Amiga, nunca habría querido escribirte estas líneas. Después de nacer, es la tarea más ardua que alguien me haya encomendado. Pero he viajado desde lejos para cumplir con mi palabra y honrar tu nombre cuando hace ya varios años, en una conversación semi seria, más seria que semi, nos prometimos que la que se fuera primero sería despedida por la otra.
Cuando el terror nos cerró la boca, cuando nos consumió la pesadilla de la barbarie desatada, mojaste, como yo y tantos otros, las sábanas durante el sueño. Pero decidiste, quien sabe en qué momento, batirte a duelo porque a poco andar comprendiste que se está en una vereda o en otra. La vida te ofreció una flor y la muerte te mostró sus fauces.
Y sacaste tu voz, esa voz, que aprendimos a reconocer con el paso de los años. No estuviste sola: muchos nos reconocimos en el mismo compromiso que exigía fin a la represión y respeto por el ser humano. Porfiada como buena nieta de vascos, con disciplina y convicción, fuiste pariendo una veintena de libros, todos hijos nacidos del dolor y de la memoria.
Fuiste la voz temprana, la primera, con Claudio Orrego, que habló de los detenidos desaparecidos y de la herida abierta. Han pasado casi 30 años y la herida aún no cicatriza. Ni la tuya, ni la mía, ni la de tantos. Tu espada de acero glorioso, Patricia, fue siempre, desde que la empuñaste, la palabra. Fue ella tu tesoro más preciado, tu herramienta más eficaz, la que nunca te defraudó, la que tú nunca abandonaste.
Nuestra patria y el mundo se enteró con tus relatos de los jóvenes quemados, de André Jarlán que leía la Biblia cuando una bala loca, o quizás no tan loca le atravesó la cabeza, del atentado fallido a Pinochet un domingo 7 de septiembre de 1986 y de la operación montada por el dictador en una caravana de la muerte que recorrió nuestro país de norte a sur.
¿Para que seguir? Para qué contar tu currículum si los que estamos aquí te conocimos de cerca y de sobra. De otro modo, no estaríamos aquí. Recibiste los más altos honores como periodista, acumulaste premios y amigos, recorriste mundo y nos probaste una y otra vez que la justicia y la verdad parten como desafíos y terminan como obsesiones apasionantes. Los ciegos, los ignorantes, los necios de siempre dirían más tarde que te “quedaste pegada en el tema”.
Del dolor sabías. Más de una vez te quebraste en mil pedazos y en tu boca quedó el sabor de la pérdida de los seres que más amabas, pero te levantaste. Para ti el fracaso no era una opción. Fuiste mala perdedora, te costaba aceptar la derrota y, quizás, pocas cosas te resultaban tan seductoras como el afán de perseguir un sueño, de, simplemente, hacer el intento, de no darse por vencida antes de empezar. La palabra imposible no estaba en tu amplio vocabulario. Nos alentaste, nos empujaste, nos entusiasmaste con tu esperanza, tu fortaleza, tu tenacidad.
A las amigas más cercanas nos pauteabas la vida, nos ahogabas con instrucciones, nos dabas consejos que no pedíamos. Nosotras te dejábamos hacer porque cualquiera que te conoció sabe que decirte no a ti era una tarea difícil.
Perdiste, Paty, la última batalla. La vida te torció, una vez más, la mano. Pero, hoy cuando tantos te acompañamos en este adiós frente al Cristo crucificado, sufriente como tú, compartimos la certeza de que, al final, la victoria fue tuya. Y el privilegio, nuestro. Porque dejaste una huella profunda, marcada a fuego. Porque tocaste la vida de tantos y tantas dentro y fuera de Chile, tu patria que tanto amaste. No me gusta hablar por otros, pero me atrevo a decirte, en nombre de los que acudieron a esta cita y de aquellos que no pudieron llegar, que te estamos profundamente agradecidos por lo que fuiste y por lo que te negaste a ser.
Te extrañaremos cada día un poco, con la certeza de que esta nueva herida que hoy se abre con tu partida, tampoco cicatrizará. Hasta pronto, amiga. Hasta pronto, hermana. Hasta, pronto, amiga-hermana.
*Odette Magnet, periodista.
Editado por Mujeres Hoy
Fuentes: La Nación, El Mostrador, Amnistía Internacional. Chile. Enero 2008.

Por Marcela Jiménez / La Nación
Hoy se cumplen 10 años del arresto del dictador en Londres

Jueves 16 de octubre de 2008
Antes de que se informara que había sido apresado, corrió fuerte el rumor de que había muerto en Inglaterra. Eso era más fácil de creer que lo que vino después: 503 días de detención en Inglaterra por orden de un tribunal español que lo juzgaba por genocidio, terrorismo y tortura. Ese día la historia cambió.
Cuando ingresé esa mañana del 16 de octubre de 1998 -junto a varios de mis colegas con quienes reporteábamos habitualmente La Moneda y los viajes del Presidente Frei- a la sala de prensa habilitada para la Cumbre Iberoamericana de Oporto, me enteré que Augusto Pinochet había sido detenido. Eran como las 7 de la mañana en Chile. Los periodistas extranjeros nos saludaban, abrazaban y felicitaban. Nos pedían entrevistas para sus respectivos medios, para que explicáramos el impacto de ese hecho en nuestro país, que para ellos, y muy lejos de la verdad no estaban, no tenía resuelta ninguna de sus heridas. Las primeras 48 horas me quedé en Portugal reporteando la cumbre, con Fidel Castro como estrella principal y las frenéticas gestiones de Frei y su entonces canciller José Miguel Insulza, antes que me destinaran a Londres donde estuve casi un mes.
La London Clinic por fuera no era tan grande como en las primeras imágenes, estaba casi a la vuelta de la embajada chilena y en una esquina entre ambas, varios periodistas ocupábamos una cabina telefónica para despachar, vía operadora internacional, a nuestros diarios. Ya al cabo de unos días, las telefonistas nos reconocían la voz y nos comunicaban sin siquiera pedirnos el número. Dos, cuatro y hasta seis páginas diarias, escritas a mano en un cuaderno universitario y dictadas palabra por palabra a mi editor en Santiago, que me grababa y transcribía.

Llovió muchas veces, no hacía más de dos grados de temperatura, nos perdíamos en el metro, pocos hablábamos inglés, Londres era caro, no siempre los viáticos nos alcanzaban bien, dormíamos poco y más de una noche hacíamos guardia fuera de la clínica por si sacaban al general a escondidas. Fue una de las noticias más importantes de la década.
Conferencia Episcopal
“Esto que estamos viviendo refleja una vez más que hay situaciones de justicia pendientes por las violaciones de los derechos humanos en el pasado. Estas situaciones afloran cada vez que hay un momento propicio y dañan nuestro proceso de reconciliación”, declaró en esos días el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Javier Prado.
El prelado también criticó la reacción de los parlamentarios de la derecha. “Sinceramente yo no entiendo la postura de un grupo de senadores que como signo de protesta deciden no cumplir con su función legislativa no asistiendo a las sesiones del senado. Esto no es un juego de niños taimados”. Luego sostuvo que nunca se hubiera podido producir un hecho como ese “si realmente en nuestro propio país se hubiera colaborado con la justicia en forma muy abierta y se hubiera podido juzgar determinados casos de ciudadanos de otros países y se hubiera podido castigar lo que era contrario a la justicia”.


El ex agente de la DINA Cristián Álvarez Morales es el culpable, o el benefactor, de que la dirigente comunista MARTA UGARTE se convirtiera en el único testimonio de una vía de exterminio, cuando su cuerpo atrozmente ultrajado fue devuelto por el mar en 1976. El agente se dio cuenta de que uno de los sacos se movía. En Peldehue, todos estaban nerviosos y apurados. El ruido del helicóptero Puma, listo para elevarse, aportaba otra cuota de suspenso. El mismo agente sacó un cuchillo y abrió el saco. Marta Ugarte aún sobrevivía a la inyección. El miembro de la DINA, con sangre fría, cortó uno de los alambres que ataban el trozo de riel al cuerpo de la dirigente comunista y la ahorcó. Luego, volvió a rehacer la amarra del saco Su jefe, Germán Barriga, gritaba apurando para que cargaran el último cuerpo a bordo de la nave. Mar adentro, en la costa de la V Región, el piloto hizo una seña y Cristián Álvarez Morales, tiró unos ocho bultos al vacío. La falta de una de las amarras del riel permitió que en el fondo del mar éste se desprendiera, liberando su cadáver hacia la superficie. Por eso, Marta Ugarte salió desde el océano, transformándose en la única testigo de esa vía de aniquilamiento de casi mil prisioneros de la dictadura.
Resúmen LA NACIÓN, Domingo 25 de marzo de 2007.

EL DIARIO DE AGUSTIN - El documental que Edwards no quiere ver (parte del artículo)
Por Beatriz Michell / La Nación, Chile 12 de octubre 2008

"El Diario de Agustín" será estrenada el 19 de octubre. Una película que revela los detalles de los montajes y silencios de “El Mercurio” para cooperar con la DINA, la CNI y la dictadura militar está a punto de ver la luz. A pesar de los intentos del empresario periodístico para dificultar su exhibición bajo el nombre que lleva, el filme se estrenará y volverá a destapar la historia más sucia de uno de los hombres más poderosos de Chile.
Beatriz Undurraga está sentada en un sillón. De polera rosada, mirada inquieta o mejor dicho, nerviosa intenta dar explicaciones frente a una cámara que la graba, sobre el montaje que ayudó a construir para ocultar el asesinato de la dirigenta comunista Marta Ugarte. Con el título: "Asesinada hermosa joven", la mítica periodista policial de "El Mercurio" quien fue "funada" en varias ocasiones y retratada por Fuguet en el libro "Tinta roja" relataba en septiembre de 1976 un crimen pasional que habría dado muerte a una "atractiva joven de 23 años". Con esta nota, "El Mercurio" ayudó a la DINA a tapar un error operativo. Marta Ugarte había sido asesinada en Villa Grimaldi y lanzada al mar dentro de un saco amarrado a su cuello con un alambre. A pesar de todas las precauciones de los militares, el cadáver fue devuelto a la playa La Ballena, en Los Molles. Todavía conservaba el alambre en su cuello cuando Beatriz Undurraga lo vio.
Entonces, Marta Ugarte tenía 42 años, no 23, y había muerto producto de las torturas, no de un crimen pasional, pero el diario de Agustín Edwards contó otra historia. Pablo Honorato publicó lo mismo en "Las Últimas Noticias", a pesar de que también vio el cuerpo. Beatriz Undurraga dice que pensó que era más joven por su delgadez, quizás producto de que no había comido mientras estaba presa.
Cómo "El Mercurio" y el Gobierno militar fraguaron éste y otros montajes es parte del relato presentado por el director Ignacio Agüero en el documental "El diario de Agustín", que verá la luz en Buenos Aires el próximo 19 de octubre en el marco del Festival DocBsAs, donde el 2005 la historia de esta cinta se ganó el premio para desarrollo de proyectos. En 80 minutos, la película relata cómo Agustín Edwards Eastman, el quinto Agustín de la influyente dinastía mercurial, ayudó a provocar el golpe de Estado junto a la CIA y después a callar, ocultar o justificar los crímenes de la dictadura, incluso mediante mentiras.
El intento frustrado del "Dunny"
Los realizadores quieren invitar al diario de los Edwards al lanzamiento del documental. "Esto no es un panfleto contra ‘El Mercurio’; es una película, una investigación histórica. Además, es un tema que en todo este tiempo no ha sido abordado y este diario, siendo un actor central en la actividad política de Chile hasta hoy día, nunca ha dado una explicación de lo que hicieron", dice el ex gerente general de la desaparecida revista "Apsi", Fernando Villagrán, que hoy es el productor de este documental.
Una portada y dos torturas
Iván Barra y Jorge Jaña eran veinteañeros cuando fueron detenidos violentamente por la CNI el 9 de abril de 1987. Seis días antes, el Papa Juan Pablo II había dado un discurso en el Parque O`Higgins, donde recibió a Carmen Gloria Quintana y grupos de izquierda protestaron con quema de neumáticos y gritos. Los incidentes provocaron la alerta de la CNI, que comenzó a buscarlos. "El Mercurio" hizo lo mismo que la central de inteligencia y el 9 de abril publicó en su portada: "Identificados los violentistas del PC en el parque". El artículo incluía las fotografías de ambos jóvenes y había sido ordenado por el mismísimo Agustín Edwards. Los jóvenes fueron torturados en un cuartel de la CNI durante diez días, hasta que los dejaron en libertad, porque se comprobó que ellos ni siquiera habían ido al parque ese día, por lo que era físicamente imposible que hubieran participado en disturbios o manifestaciones.
Matar comunistas
Villagrán dice que en el filme la relación de los periodistas de "El Mercurio", así como la de su dueño, con la DINA y la CNI queda clara. "Los casos que se develan tienen que ver con muertes, tienen resultados criminales. Se muestra cómo ocultaron información, como cuando no informaron sobre la detención de toda la cúpula del PC, cuando evidentemente era un hecho noticioso", dice Villagrán.
"Este documental habla de hechos que se han acallado y que son importantes de tratar en la construcción de una convivencia democrática, aparte de preguntarse por qué los sectores progresistas no son capaces de tener prensa", agrega Ignacio Agüero.
La campaña de Agustín Edwards Eastman contra la reforma universitaria de la Universidad Católica (cuando los estudiantes de esa casa de estudios publicaron el famoso lienzo: "El Mercurio" miente), la coordinación con la CIA para derrocar a Allende y su viaje a Estados Unidos contado en lujo y detalle con documentos en mano, son algunos de los detalles que quiere develar este documental, que puede producirle fuertes dolores estomacales a don Agustín. LND

Por Carlos González / La Nación Martes 7 de octubre de 2008

Estudio indica que un 63,4% se verían forzadas a dejar sus trabajos o estudios si no contaran con ellas
Investigación realizada por universidades Católica y Alberto Hurtado -a petición de Mideplan- da cuenta de la gran valoración social de las mujeres de escasos recursos por estos espacios. Para la cartera esto confirma la necesidad de incorporar nuevos recursos en el Presupuesto 2009.

La instalación de salas cuna en los barrios más necesitados está surtiendo efecto. Así lo comprobó el Ministerio de Planificación (Mideplan) a través de una investigación que dio cuenta de la alta valoración que tienen de estos lugares las madres que trabajan y estudian, ya que sin ellos no podrían aportar recursos al hogar. "El 63,4% de ellas señala que si no existiese la sala cuna se verían forzadas a dejar sus trabajos. Cuestión que nos confirma lo que hemos analizado históricamente en la trayectoria laboral de las mujeres, esto es que se incorporan al mundo del trabajo con entradas y salidas muy fluctuantes, justamente por el cuidado de los niños", señaló la ministra de Mideplan, Paula Quintana a La Nación.
En consecuencia, contar con estos espacios más seguros permite a las mujeres una mayor estabilidad laboral, detalle no menor si se considera que éstas destinan más del 83% a los gastos del hogar y un 90% de ellas sostiene que su trabajo es clave para sostenerlo. Pero el impacto es mucho mayor según se describe en el estudio "Efectos en situación laboral, familiar y arraigo al barrio de madres trabajadoras y estudiantes que utilizan las salas cuna", elaborado por las universidades Católica y Alberto Hurtado.
"Las mujeres valoran que la sala cuna esté en el barrio. La mayoría considera que el barrio es más amigable y acogedor y contribuye a una buena solución por la cercanía al hogar, pero a la vez hay una tremenda valoración del desarrollo de niños y niñas", afirmó Quintana.
Al 2010 la meta es tener construidas 4 mil 200 salas cuna, lo que equivale a unas 85 mil matrículas. Para este año el objetivo son 900, lo que contribuye a que las madres no abandonen ni sus trabajos ni sus estudios, según Mideplan.

Comienzan matrículas
Para acceder a este beneficio estatal la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) informó que está abierto el proceso de postulación 2009 para salas cuna y jardines. Las matrículas estarán abiertas hasta el 20 de diciembre.
Podrán postular a los programas de la Junji todos los niños y niñas de entre 3 meses y cuatro años pertenecientes a las familias más vulnerables de la población, el proceso consiste en una entrevista con la madre, padre o apoderado respecto a la situación individual y familiar del párvulo, la cual queda registrada en la ficha de postulación y matricula, según informó la Junji.

Presupuesto solidario
El estudio de salas cuna se enmarca dentro del seguimiento del ministerio a las políticas dirigidas a la primera infancia, en el marco de la instalación del sistema de protección Chile Crece Contigo cuyo presupuesto crecerá en un 159%, según anunció ayer Quintana al dar a conocer el Presupuesto 2009.
Asimismo, otro programa emblemático, el Chile Solidario, destinado al segmento más vulnerable de la población, tendrá un incremento de un 6,3%. "Estamos frente a un presupuesto que está concentrado en el fortalecimiento de las políticas de apoyo a los segmentos más vulnerables. Hablamos de igualar oportunidades desde la cuna, así como de fortalecer los instrumentos para ayudar a las familias a superar su condición de vulnerabilidad", sostuvo.
El presupuesto de Mideplan también tienesuna buena cantidad de recursos para los indígenas, ya que las platas destinadoa a la Conadi y el Programa Orígenes, crecerán 15,6% y 8,1%, respectivamente. En este ámbito, el Fondo de Tierras y Aguas recibirá $ 29.667 millones, lo que permitirá avanzar en el cumplimiento del compromiso presidencial de entregar soluciones a las 115 comunidades priorizadas por el Consejo de la Conadi al año 2010.

EL ESTUDIO EN CIFRAS
►Un 63,4%, dice que si no contaran con la sala cuna se verían forzadas a dejar sus trabajos o estudios.
►Para el 90,2% de las madres su trabajo es indispensable para sostener el hogar.
►Un 83,3% de ellas destinan su sueldo a gastos del hogar.
►El 91% considera que su hijo/a está aprendiendo cosas que en la casa no aprendería.
►El 89% declara que la vida se le ha hecho más fácil desde que está la sala cuna en el barrio.
►Un 74,7% está de acuerdo con la afirmación de que su barrio es más acogedor desde que está la sala cuna.

Giovanna Riveri es considerada en Chile como una de las gestoras del cambio fundamental de las leyes que penalizan el acoso sexual en su país.

Los ocho años de batallas legales en contra de sus antiguos jefes en el Instituto de Desarrollo Agropecuario -INDAP- culminaron con la tipificación como delito del hostigamiento sexual en el trabajo. La norma entró en vigor en marzo de 2005 y desde entonces las autoridades competentes han registrado un incremento importante en la cantidad de quejas.
Foto y fuente: BBC
De jefe a hostigador
Un estudio llevado a cabo en 1993 por la ONU concluyó que el 20 por ciento de las mujeres en Chile fueron objeto de acoso sexual en su lugar de trabajo. Hasta ahora, lo habían tenido que sufrir en silencio. El caso de Giovanna Riveri comenzó diez años atrás, cuando trabajaba para el INDAP. Según ella, en un principio, su jefe se mostró amigable y accesible. Pero poco después, indica, se empezó a pasar de la raya: la invitaba a cenar, a su domicilio y a pasar fines de semana en la playa. “Yo le dije que notaba que estaba interesado en mí y que no me gustaba. Dejé en claro que no estaba interesada. Me dijo que no era así y que yo estaba fantaseando”, le contó Riveri a la BBC. Sus compañeros de trabajo también empezaron a notar el inusual interés que tenía el jefe y pensaron que Giovanna estaba siendo acosada sexualmente. “Desde ese momento me empezaron a proteger y ponían obstáculos para que no se me acercara. Pero después de nuestra conversación, la situación empeoró”, recuerda Giovanna. Su jefe empezó a enviarle cartas al trabajo y a su casa, en los que expresaba sus deseos sexuales y la culpaba por haber hablado del tema.
De víctima a querellante
Giovanna decidió entonces poner una queja formal en el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), donde explicó su caso y les mostró las cartas que su jefe le había enviado. La abogada, Pilar Oyarzún, y una psicóloga de la institución concluyeron que efectivamente estaba siendo víctima de hostigamiento sexual y así lo hizo saber a la jefatura del INDAP. Sin embargo, el jefe de su departamento respondió argumentando que lo que decía la empleada “no tenía sentido” y que ella era “una mujer muy nerviosa”.
Más tarde, fue despedida, un día que no pudo ir a trabajar pues estaba enferma. Sus jefes alegaron que nunca habían recibido una notificación de su enfermedad. Es allí cuando Giovanna Riveri lleva su reclamo a los tribunales, “para que el tema fuera público”. “Las posibilidades de ganar eran casi inexistentes, pero mi abogada y yo pensamos que sería conveniente que mi caso fuera conocido por el público”, señala. “Era un caso evidente de acoso sexual; sin embargo, no podía ser castigado pues no había una ley en Chile que dijera que el hostigamiento sexual en el trabajo era un delito”, dijo Giovanna.
Pilar Oyarzún, la abogada, se valió de un artículo de la legislación laboral que estipula que si un empleador no proporcionaba condiciones de trabajo óptimas, el empleado puede reclamar desempleo involuntario. El proceso judicial tomó ocho años. Giovanna Riveri finalmente ganó el caso cuando apeló a la Corte Suprema en abril de 2003. El máximo tribunal sentenció que fue víctima de acoso sexual y de despido injustificado.

PILAR OYARZUN Abogada que ganó el primer caso de Acoso Sexual en Chile
Fuente: Emol/05

Pilar Oyarzún, abogada especialista en minería, terminó defendiendo a mujeres acosadas sexualmente en los tribunales y con éxito. Su mundo está marcado por una necesidad intensa de vincularse con Isla de Pascua y todo lo alternativo, más allá de lo formal de su profesión. El acoso sexual es una realidad ajena y lejana a la minería, el área donde ella se desempeña como abogada asesora desde hace más de 20 años. Sin embargo, el relato de una mujer víctima de acoso la conmovió tanto que no sólo tomó su representación ad honorem, si no que recibió otros diez casos más que aún litiga en los tribunales.
A los 49 años, Pilar Oyarzún anota en su currículo ser la única abogado que ha conseguido, hasta ahora, un fallo favorable de la Corte Suprema en una denuncia de acoso sexual. La víctima, la socióloga Giovanna Riveri, acosada por su jefe directo en el Indap, debió, eso sí, sufrir sendas derrotas en primera y segunda instancia. El horizonte para las mujeres, principales afectadas por esta conducta, pareciera despejarse luego de que en marzo del 2005 se promulgara la ley que sanciona el acoso sexual y establece una serie de procedimientos a seguir tanto en el servicio público como en la empresa privada.
Ni la palabra vengadora, ni el término justiciera le acomodan al momento de definir el rol que, sin querer, ha jugado. “Vengadora en ningún caso… justiciera, depende de cómo se interprete. Sí es que encontré algunas herramientas jurídicas que ayudaron en un caso, perfecto”, dice.Pilar Oyarzún señala que el primer escollo para llevar adelante una denuncia es que las mujer den un paso al frente y decidan contar los que les sucede y luego, tomar acciones en contra del acosador. “Esto es una cuestión de confianza”, asegura. “Además, ellas saben que una vez que hablen, lo primero que va a pasar es que las van a criticar y, probablemente, el acusado contraatacará con una querella por injuria en los tribunales”, continúa.-
¿La mujer chilena sigue en una posición desmedrada frente al acoso sexual? “Creo que sí, este tema no pasa por la legislación, pasa por un cambio cultural. Las leyes ayudan a desarrollar debate, a que el tema se levante y abra; también a que las mujeres dejen de vivir esto como algo normal sin sanción, pero esto tiene que ver con el machismo, no sólo con el poder”.-
¿?“Sí, muchas veces el acoso se da entre pares, no entre un superior y su subalterno. Detrás del machismo hay una descalificación al ser femenino; cuando se trata de pares la única diferencia es que uno es hombre y otro, mujer. “Ahora, también hay casos donde el acoso se da entre dos mujeres y ahí, se trata de jerarquía”.-
¿Qué tan determinante es, a la hora de mantener silencio frente al acoso, que la mujer no lo identifique como tal? “Creo que las mujeres saben que el acoso no es normal, pero también pueden pensar que es costo que deben enfrentar, que es como una regla del juego en el mundo del trabajo.“Esto es como una reminiscencia del derecho a pernada de los señores feudales y, después de los latifundistas sobre las hijas de los inquilinos. Creo que eso se arrastra de una forma más moderna. “El acoso se verifica cuando la mujer responde que no, o sea, se molesta y se da cuenta que hay una amenaza a su desempeño; lo otro cae en el coqueteo o galantería que nadie quiere que termine”.-
¿Cuánto pesa el juicio social o el temor a perder el trabajo? “Eso es increíble, pero lo que es más increíble es que muchas veces el entorno femenino de la oficina se va en contra de esa mujer también. Algunas veces son solidarias, pero muchas otras la acusan: mira como anda con falda corta o la sonrisita.“Perder el trabajo también pesa”.-
¿Y sentirse la responsable, la culpable del acoso “Siempre hay una victimización, de que uno es la responsable… por eso, cuando una mujer decide hablar es porque su salud está en el suelo. Normalmente, cuando actúan el estrés y la depresión es tal que sienten que ya no tienen nada que perder, están demasiado mal”. En este punto, Pilar Oyarzún no puede dejar de emocionarse: “Hay casos terribles, mujeres que se han tratado de suicidar, el daño a la autoestima es tan grande, uno se va sintiendo tan poca cosa y uno disminuye frente al entorno, la familia, el marido”. La abogada reconoce que el silencio guardado frente a esta realidad se debe en gran parte a la actitud complaciente de muchos actores, incluido el sistema judicial. “Nuestro país es muy legalista y al no estar el acoso tipificado, las denuncias se perdían por cuestiones formales”.
Hablaste de machismo. ¿Hay una suerte de club de Toby, donde el acosador siente una suerte de respaldo de sus pares “De todas maneras. Tengo un caso donde una aseadora fue acosada por un director de la empresa y todo el directorio cerró filas tras él; el tema lo llevamos a la Inspección del Trabajo y sólo después de muchas cartas y de tanto molestar, conseguimos que el directorio investigara. La denuncia era tan evidente que no la pudieron soslayar, se comprobó y, finalmente, debieron emitir una carta sancionando al director”.-
En qué ayudará la nueva legislación? “Lo hará… se tiene que incorporar en el reglamento interno de toda empresa e institución la definición de acoso sexual y además, definir un procedimiento cuando se haga una denuncia que obliga al superior a investigar. Esto es importante porque hay ignorancia en el tema, muchos creen que acoso sexual es con manifestación física”.-En términos duros, que le corran mano a una mujer. “Que te corran mano o que te peguen un agarrón. Pero no, el acoso comprende el hostigamiento psicológico con llamadas, mails o solicitando que una se quede hasta más tarde en el trabajo. Cuando una sabe cuáles son las manifestaciones del acoso, lo pueden denunciar”. La abogada hace ver que un empresario o jefe de servicio no debería ver con malos ojos esta norma del derecho civil, porque ahora el acoso está tipificado como causal de despido, cuestión que libera al empleador del pago de la indemnización al momento de proceder. “Si hay un informe de la Inspección del Trabajo que acredita que la conducta denunciada constituye acoso sexual, se puede proceder al despido sin indemnización o a adoptar otras medidas como traslado”, aclara.La norma no tiene carácter penal, o sea, no hay pena de cárcel para el acosador. Pilar Oyarzún explica lo anterior indicando que la mayor parte de las víctimas lo único que desea es “una restitución de su dignidad” y que haya alguna sanción al culpable dentro de la empresa. Si quisiera, además, una indemnización tendría que seguir un juicio en los tribunales contra el acosador.-
Nos vamos a volver más perseguidos frente al halago? “No tenemos por que irnos al extremo; que haya respeto no significa que deba haber distancia, la relación de compañeros es perfectamente viable”.-
¿Puede esta ley dar pie a una suerte de extorsión de parte de un inferior para conseguir beneficios de parte del superior?“No hay nada en el mundo que impida que alguien haga mal uso de una ley, es parte del género humano, pero la norma contempla sanciones para la denuncia infundada”.-
¿La magnitud de los afectados hace que la víctima tenga cara de mujer? “Sí, son mucho más mujeres, pero también está el factor cultural, la incorporación de la mujer en el trabajo, está tomando posiciones. El acoso se da en todos los niveles, pero las denuncias las hacen más las profesionales”.-
¿Has recibido casos de hombres acosados por la jefa? “No, si me han llegado de mujer a mujer. La mujer puede ser un potencial acosador también”.

-¿Cómo empezó la crisis?
-Nació en Estados Unidos. Como la tasa de interés se mantuvo en niveles bajos durante mucho tiempo, hubo una proliferación de créditos hipotecarios. Una parte de ellos fueron los subprime (de alto riesgo, sin garantías). Cuando subió la tasa, aumentaron las cuotas y muchos deudores cayeron en mora. Bajaron los precios de las viviendas, con lo que tampoco pudieron vender sus casas para cancelar el crédito.
-¿Cómo se esparció?
-Para otorgar más préstamos, muchas instituciones financieras armaron paquetes con las hipotecas y se las vendieron a otras entidades. Cuando se dejaron de pagar, los problemas de liquidez y solvencia se derramaron de las firmas hipotecarias a los bancos y luego a sus clientes, como aseguradoras y fondos jubilatorios, entre otros.
-¿Fue la peor jornada en los mercados desde que comenzó la crisis?
-Sí. Bastan dos datos: el índice más representativo de Wall Street, el S&P 500, que agrupa las acciones de las 500 compañías más importantes de Estados Unidos, sufrió la peor caída desde octubre de 1987 y el índice industrial Dow Jones tuvo el mayor retroceso de su historia. Por esto y por la sucesión de pérdidas, esta crisis va camino de superar la Gran Depresión de 1929.
-¿Por qué ayer fueron tan profundas las caídas?
-Hubo dos golpes. El primero llegó desde Europa, donde una ola de estatizaciones de bancos llevó a los inversores a desprenderse masivamente de acciones. Luego llegó el segundo: la Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó el plan de rescate de la banca del gobierno de George W. Bush, que apuntaba a estabilizar esta crisis.
-¿Por qué no se aprobó el plan de rescate?
-Dos de cada tres republicanos rechazaron el plan. Lo atribuyeron a un discurso "muy partidista" de la presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi. Pero hubo otro factor: muchos votantes, disgustados ante la posibilidad de pagar el costo de la crisis, presionaron a través de cartas a sus diputados, justo cuando restan menos de 40 días para las elecciones en las que muchos buscan renovar su mandato.
-¿Qué cambios generará esta crisis en la economía?
-Habrá más regulación de los sistemas financieros y una mayor intervención del Estado en la economía para equilibrar y distribuir las pérdidas, primero, y guiar la recuperación de la economía, una vez que concluya la crisis coyuntural. Algo similar ocurrió en la Argentina tras el crack de 2001. El capitalismo como sistema económico no ha muerto, pero cambiará profundamente.
-¿Cómo afectará la crisis al argentino medio?
-Será más difícil y más caro financiar la compra de bienes durables, como viviendas, autos y electrodomésticos, más allá del encarecimiento por la inflación. El dólar, una variable delicada para ahorristas y el sector productivo, sufrirá presiones a la suba por la fuga de capitales. La desaceleración redundará en menos oportunidades laborales.

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