MUJERES DE ABRIL- República Dominicana

En la Revolución de la República Dominicana en 1965, hubo una presencia femenina bastante destacada.

Foto: Caribecdn, agencias
En el documento titulado 1965, Las mujeres también hicieron Abril la Secretaría de la Mujer detalla el hecho de que al igual que en la Guerra de Independencia, la primera intervención estadounidense de 1916 o en el período de la dictadura trujillista, en la revolución de abril de 1965 las mujeres también se integraron a la lucha.
En el texto se hace una reseña del papel desempeñado por algunas de las caras femeninas que participaron activamente en las acciones de resistencia: Yolanda Guzmán, Sindicalista y militante del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hilda Gautreau, Emma Tavárez Justo, Piki Lora y Aniana Vargas que pertenecían al (1J4)Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Otras todavía no descollaban en las luchas y vieron interrumpida la cotidianidad con el ruido de los fusiles, otras lucharon en el anonimato y sus aportes quedaron en el silencio. Todas venían de una larga dictadura con muchas ansias de libertad.
Tareas tradicionales como organizar el suministro de comida; tareas audaces como entrenarse en el manejo de las armas y luego impartir instrucción a otros combatientes; tareas diversas de logística, como procurar fondos y comida en el interior del país mediante contactos e incursiones fuera de la zona de guerra; servir de correo clandestino, tipificar sangre, organizar la atención a las personas heridas en los hospitales, distribuir documentos, trasladar armas, procurar combustible y enterar a los muertos. “En la Revolución hubo una presencia femenina bastante destacada. Y no faltaba más, ya que fue un hecho de masas que contó con la participación de sectores muy amplios y del mayor nivel político de la época. Desde luego, había mujeres y no pocas, en diversas actividades, de diversas procedencias, clases sociales y creencias políticas”, señala el historiador Roberto Cassá.
Los hechos La guerra estalló el 24 de abril de 1965 con la sublevación de los militares que decidieron deponer el gobierno del Triunvirato para restablecer en el poder al profesor Juan Bosch, derrocado el 25 de septiembre de 1963. Tres días después se produce la segunda intervención militar estadounidense. A principios de mayo se establece el llamado “Cordón Internacional de Seguridad” que dividió a Santo Domingo en dos y que dejó a la mayor parte de los constitucionalistas replegados en la parte colonial de la ciudad. Consumada la intervención el 28 de abril, la insurrección popular cambió su carácter: se transformó en guerra patria y alentó el crecimiento de la conciencia antiimperialista en vastos sectores de la población dominicana”, plantea Margarita Cordero en su libro Mujeres de Abril, publicado en 1985.
Con la llegada de las tropas invasoras comenzaron cuatro meses de resistencia y de luchas que culminarían a finales de gosto de 1965, cuando los constitucionalistas deciden firmar el acta de Reconcialiación presentada por la Organización de Estados Americanos (OEA). “Había muchos hombres con las armas en las manos, otros apoyándolos, pero sobre todo había muchas mujeres”, recuerda Vicenta Vélez, compañera del coronel de Abril, Francisco Alberto Caamaño Deñó y madre de tres de sus hijos. Vélez insiste en que “la trinchera del honor no sólo eran los que combatían con el fúsil, la trinchera del honor éramos todos los que estábamos allá dentro (en la llamada Zona Constitucionalista)”. Hija del comunista español Vicente Vélez y de la dominicana María Estele Catrain (Maricusa), Vicenta empezó a establecer su relación de compañera con Caamaño en París, después de la Revolución. Luego lo acompañó en Cuba en los entrenamientos guerrilleros para el desembarco de febrero de 1973. La familia Vélez abandonó el país antes de la caída de Trujillo. Para noviembre de 1964, Vicenta retornó de vacaciones con su madre y decide quedarse impartiendo docencia en la escuela de una de sus tías. Así la sorprendió abril de 1965. “Empezaron los movimientos y nos dimos cuenta que era una guerra civil porque los civiles empezaron a tomar armas. Los militares vinieron a la ciudad y comenzaron a armar al pueblo”. Entonces se quedó en el hospital Padre Billini. En los días posteriores se convirtió en parte de las personas que salían de la Zona Constitucionalista a buscar cualquier cosa que hiciera falta y a establecer las comunicaciones que necesitaban los constitucionalistas.
Caras de la guerra:
Aniana Vargas. Ecologista. Formaba parte del 1J4. Combatió en la zona norte de la capital bajo la dirección de Roberto Duvergé. Murió al frente de una federación de campesinos de Bonao en la que luchó por la preservación del medio ambiente y la cuenca de los ríos de la zona.
Piky Lora. Combativa. Participó en la guerrilla del 1J4 de 1963 en el frente Juan de Dios Ventura Simó, que operó en San José de Ocoa. Abogada especialista en materia de tierras, llevó el expediente contra los acusados de expropiar terrenos en Bahía de las Águilas.
Yolanda Guzmán. Sindicalista y militante del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Fue fusilada por miembros del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), en Guanuma, mientras alentaba a los pobladores a la lucha revolucionaria por la constitucionalidad.
Hilda Gautreau. Abogada. Miembro del 1J4 y del Movimiento Popular Dominicano. Como abogada defendió a presos políticos en los tribunales del país. Se integró a la Revolución de 1965 desde el Comando Médico.
Fuente: Caribecdn, agencias.

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